Durante la última semana varios suplidores anunciaron la paralización de entregas de alimentos por millones de dólares en facturas pendientes del Departamento de Educación. En algunas escuelas las trabajadoras han tenido que recurrir a reservas y reorganizar lo disponible para que la comida siga llegando al plato de comida. En Comedores Sociales reafirmamos que los comedores escolares son un servicio esencial que hay que proteger.